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Boletín bimestral - Año- Número 13 - Julio de 2010

Introducción y marco conceptual

Las personas se extasían ante el espectáculo de las ballenas en las aguas,
otros admiran las mariposas monarcas en bosques como retablos de leña y hojas,
y garzas pacíficamente cruzan los cielos.
Todos son bienvenidos, nos consideramos dichosos de recibirlos,
ellos todos son migrantes,
pero cumplen con un requisito: no son seres humanos.

Victoria Beltrán

La concepción del derecho a la migración como derecho humano es necesaria frente a las estructuras globales desiguales de la economía y al cierre de fronteras de Estados con el nacionalismo como ideología. Para las organizaciones del Manifiesto del Foro Alternativo de los Pueblos y el Tribunal Migrante eso se manifiesta en el concepto de una ciudadanía universal1 .
Las desigualdades estructurales provocaron el fenómeno de la migración como estrategia necesaria para sobrevivir y pueden entonces ser vistas como la fuente principal de la violación sistemática de los derechos humanos que forma la pobreza grave en las regiones de expulsión. En eso arraiga la idea del derecho humano a la no migración, es decir, el derecho a la posibilidad de vivir dignamente en el lugar de origen, si uno quiere. Es el derecho a no ser forzados a migrar.
El fenómeno de la migración existe desde que existen los seres vivos. En el caso de los seres humanos “consiste en el cambio de residencia de una o varias personas de manera temporal o definitiva” 2. Desde el continente de África, la cuna de la humanidad, los primeros migrantes empezaron a descubrir casi todo el mundo, sobre todo en la búsqueda de mejores condiciones de vida. Desde este punto de vista, no hace mucho tiempo que se implementaron las ideas de fronteras, territorio y una población pertenecientes a un espacio delimitado como Estado-Nación. Como consecuencia de esta normativización surgió una categoría de personas que carece de “la legitimidad” de estar en determinado lugar y por tanto, privada de los derechos que fueron pensados para las y los ciudadanos. Más recientemente, se ha implementado un sistema de documentos: pasaportes y visas, que como consecuencia, crearon la “posibilidad” de que quienes ingresan sin ellos a dicho territorio nacional sean considerados ‘indocumentado o ‘sin papeles’.
En México, según la información que da del Instituto Nacional de Migración (INM), el primer documento que hace referencia a extranjeros se publicó en 1854; en él se establecía que ellos no gozarían de derechos políticos. Más adelante, en 1886 se instauró por primera vez la posibilidad para deportar extranjeros. Y fue hasta 1908 cuando por primera vez se dispusieron restricciones para la admisión de extranjeros. Con la Ley de Migración del año 1926 empezó una política nacionalista y de control de flujos; se creó una tarjeta para identificar a los migrantes, lo cual permitió por primera vez distinguir formalmente a las y los ‘sin papeles’3 .
Sin embargo, los diversos procesos migratorios continuaron hasta hoy en día y aumentaron en las últimas dos décadas debido a la desigualdad económica y de oportunidades en América y en el mundo. En este contexto, México se ha caracterizado como país de expulsión, tránsito, destino y retorno de migrantes.
Dicho lo anterior, queremos dedicar este Centinela a la situación de las personas migrantes4 indocumentadas que eligen México como país de tránsito y destino porque, por su estatus, carecen la protección de las autoridades estatales y ven vulnerados muchos de sus derechos. Incluso Rodrigo Escobar Gil, Relator de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en la audiencia de la Corte del 22 de marzo de 2010, calificó la situación de los migrantes indocumentados en tránsito por México como tragedia humana, especialmente por el secuestro sistemático a causa del crimen organizado5 . Según Amnistía Internacional (AI), su viaje es uno de los más peligrosos del mundo.
No obstante, se trata de una tragedia casi invisible, pues apenas se publican algunas notas que reportan sobre casos de migrantes secuestrados, detenidos o desaparecidos. Para muchos mexicanos permanece oculto lo que se sucede en el país. Su situación no es prioridad ni para las autoridades mexicanas ni para gran parte de la sociedad. Sabemos de su vida, sus vivencias y las amenazas que sufren, sobre todo gracias a los albergues y centros de derechos humanos que trabajan diariamente con las y los migrantes y que documentan los abusos por parte de bandas delictivas y autoridades.
Queremos, entonces, contribuir a dar visibilidad al tema desde una perspectiva de derechos humanos, transversalizando la perspectiva juvenil, de género y no discriminación. En los siguientes apartados encontramos un pequeño análisis del contexto sociodemográfico que presentan las y los migrantes, seguido de una muy breve mención al marco jurídico nacional que los menciona, más no protege. En seguida abordaremos distintas situaciones en las que, al ingresar al territorio mexicano, las personas migrantes ven violentados sus derechos humanos civiles, económicos y sociales. Asimismo, abordaremos como entre el discurso y algunas medidas implementadas por las autoridades revelan la contradicción entre las exigencias de respeto a los derechos de las personas migrantes y el trato que las autoridades les dan en nuestro país. Finalmente, abordaremos los grupos de mujeres y jóvenes que por su condición de género y edad presentan un mayor grado de vulnerabilidad.

1 Manifiesto del Foro Alternativo de los Pueblos y el Tribunal Migrante; [En línea]. Disponible en web:
http://tribunalmigrante.saltoscuanticos.org/?p=53

2 Sin Fronteras [En línea]. Disponible en web:
http://www.sinfronteras.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=60&Itemid=83. [Fecha de consulta: 17 de junio 2010]

3 Instituo Nacional de Migración (INM). Disponible en: http://www.inm.gob.mx/index.php?page/HISTORIA, [Fecha de consulta 17 de junio 2010]

4 Para efectos de esta publicación, cuando hacemos referencia a “las y los migrantes” nos referimos a las personas migrantes, denotando hombres y mujeres, intentando mantener las perspectivas y el lenguaje de derechos humanos y género.

5 A. Cruz Martínez, “Verdadera tragedia humanitaria, las agresiones a migrantes en México”. La Jornada, 24 de marzo 2010, p. 38.


Coordinación del documento: Área de Investigación y Análisis

El Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” AC, es una organización civil
que promueve y defiende, especialmente entre las y los jóvenes, todos los derechos humanos,
poniendo especial énfasis en los derechos humanos de los grupos en situación de discriminación.

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